Translate

Mostrando entradas con la etiqueta Historiadora. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Historiadora. Mostrar todas las entradas

martes, 17 de diciembre de 2013

Cuéntame un cuento...


¡Hola pedagog@s! Soy Ysa, y esta semana he sido la historiadora de mi grupo, así que os contaré cómo hemos vivido esta última tarea las EstrambóTICas.

Todo empezó un jueves como otro cualquiera, cuando tras acabar con una dura semana de trabajo, Isa nos comenta la nueva tarea, añadiendo alentadora: “va a ser chunga, pero chungaa, chungaa”. Y con este optimismo comenzamos.

Seguidamente, una servidora se dispuso a contar al resto el resumen de lo que íbamos a tener que hacer, lo que despertó la histeria de nuestra estrella, Ángela. Aunque no tanta como cuando se enteró de que esto había que hacerlo en tan solo una semana.

Enseguida nos pusimos a trabajar. 




Comenzaron de nuevo las largas y tediosas mañanas en la universidad desde bien temprano; los días interminables sin ver más allá de la Facultad; el estrujarse las pocas neuronas que quedan vivas pensando en qué hacer para la presentación… en fin, el calvario de todas las semanas.
Surgían ideas, pero faltaba tiempo. El agotamiento se hacía visible.



















Llega el día del debate, y tenemos a nuestra estrella al borde de un ataque de nervios. Post it por todos lados, tochos y tochos de papeles preparados, y finalmente, llega la hora.




Se van sorteando los grupos que se enfrentarán y el papel que desempeñarán, y a las EstrambóTICas nos toca hacer de juezas (muajaja). Todas contentas, ya que aquí leyes no nos faltan. Fuimos bastante exigentes a la hora de ejercer nuestro papel (lo sentimos chicos), y acabamos siendo las más votadas :)

PD: sin olvidar a nuestra Carla, que se tomó muy en serio su papel de chica del cronómetro en los debates.





Así que, después de todo, no salió nada mal la cosa.



Una nueva tarea resuelta por las EstrambóTICas. “Qué buenas somos y qué culito tenemos”.




miércoles, 6 de noviembre de 2013

La historia continúa...

Voy a comenzar narrando la historia de esta semana, ya que mi rol es el de historiadora y por ello, yo, una servidora, voy a contárosla.

La historia comienza una de esas mañanas de intenso frío en las que, hasta salir de la cama te da pereza, pero había que comenzar con nuestra presentación y había que superarse, debía ser mejor que la anterior y currárnoslo de tal forma que consigamos ser las mejores. Todas éramos conscientes de ello, así que decidimos quedar bien temprano en la facultad donde comenzaríamos con la tarea.

La mañana se presentó agradable y amena, quizás más de lo que ninguna esperábamos y llevamos a cabo la presentación correspondiente a esta semana.



















Más tarde nos pusimos a buscar información acerca de nuestro tema de esta semana “la autoridad”, y encontramos varios blogs que nos vinieron como anillo al dedo.


A pesar de que nos salieran las cosas mejor que muchas otras veces, la tarea estaba sin finalizar y debíamos volver a quedar todas para acabarla como “Dios manda”.

Por ello, volvimos a quedar otra mañana, pero ésta, menos mal, menos fría que la anterior. Nos disponíamos a ponernos manos a la obra cuando decidimos que lo mejor sería que comenzáramos lo antes posible a grabar el vídeo de “Pedagogas callejeras” para así, conseguir grabar a bastantes profesores y alumnos y que nuestro vídeo contuviese la mayor variedad posible de opiniones.

La mañana trascurrió perfectamente, sin contratiempos y con todo en su sitio.

Más tarde, todas las componentes del grupo nos sentamos alrededor de la mesa en un plan muy parecido al que tenían “el rey Arturo y los caballeros de la mesa redonda” y entre todas estuvimos aportando ideas para el montaje del vídeo. La verdad es que el resultado obtenido resulta muy gratificante, se nota cuando un equipo trabaja de forma conjunta.
















Al fin llegó el día y todo estaba preparado como esperábamos. Felices y entusiasmadas por el trabajo realizado seguimos a la espera de ver exponer a nuestras estrellas de esta semana y con el propósito de superarnos cada semana un poco más.

“Esto es verdad y no miento, y como me lo contaron, yo ahora, os lo cuento”


Continuará…